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Blog: “De Osorno a Rabat: más cerca de lo que creemos”, en Marruecos

¡Hola a todos! Soy Amara Bravo, estudiante de Licenciatura en Estudios Internacionales y actualmente me encuentro de intercambio en la Universidad Mohammed VI Politécnica de Rabat, Marruecos.
 
La verdad es que tomé la decisión de venir aquí sin pensarlo mucho, solo había una voz interna que me llamaba a atreverme, y que sin saber lo que vendría, decidí escuchar. Desde que me subí al avión y escuché un idioma diferente al mío, ya sentía lo que se venía. Creo que esa es la clave para una nueva decisión, escucharse a uno mismo y dejarse sorprender.
 
Mis mayores miedos al llegar aquí eran la comunicación en un idioma y entorno tan distinto al mío. No sabía si lograría hacer nuevas amistades y construir un espacio seguro desde este lado del mundo. Sin embargo, la universidad me recibió con los brazos abiertos desde el primer momento. Me di cuenta que soy la primera chilena que viene a estudiar aquí, y yo no tenía idea. Sentí una gran responsabilidad, pero al mismo tiempo un honor de poder representar de alguna forma a mi país y mi cultura.
 
Algunos de los choques culturales, fue ver la vestimenta de las mujeres, cubrirse el cabello y escuchar palabras que jamás había oído. Y luego de ser muy observadora los primeros días, fui perdiendo el miedo y me entregué a una cultura nueva, nuevos sabores, colores y olores. Fui aprendiendo a escuchar y muchas veces a no entender. Y si bien al inicio fue un poco frustrante, aprendí a no tener el control de todo siempre, y a comunicarme como sea, con gestos, una sonrisa o con las manos. El inglés sería la parte más fácil, ya que lo hablaba solo dentro de la universidad. Tuve que aprender a desenvolverme en francés y aprender algunas palabras básicas de darija (dialecto árabe marroquí). Aprendí a conocerme muchísimo. Aprendí a reconocer lo que siento, expresarme mejor con otros, decir "no", confiar en mí misma y dejarme sorprender con el día a día.
 
Todo el mundo aquí me ha hecho sentir bienvenida. Siempre que digo que soy de Chile, la gente queda impresionada. En la calle siempre la reacción es: "wow!", "are you from Chile?", "Chile nice!", "Chile and Morocco are friends". Además de mencionar algunos jugadores de fútbol claramente, que es lo más popular aquí. Me hace sentir muy orgullosa decir de dónde soy y saber que tienen una buena imagen de nosotros. Creo que eso también fue fortaleciendo mi identidad latinoamericana, mostrarles el mapa de donde vivo, cocinar sopaipillas y enseñar chilenismos tan propios de nosotros.
 
Cuando ya no estaba en mi zona de confort, tenía que encontrar la manera de conectar con otros y eso fue un desafío muy valioso. Empecé a viajar sola para conocer otras ciudades, y me dí cuenta que jamás estaba completamente sola. La cultura marroquí se caracteriza por esa calidez de las personas, la amabilidad y lo bien que te tratan para invitarte un vaso de té (que es delicioso, y con mucha azúcar). Conecté con otros, me sentí parte, e incluso viví momentos tan especiales como el Ramadán, sumándome al ayuno (una semanita) y a los tan esperados “iftar”, que es el espacio de encuentro, donde las familias se reúnen y está lleno de comidas típicas, agua y alegría.
 
Si bien, todo ha sido nuevo, una de las cosas que más me han impactado al estar aquí, es el darme cuenta que, aunque me encuentre a miles de kilómetros de distancia, puedo sentirme como en casa. Realmente la amabilidad de la gente, los buenos días, saludos, espacios y la espontaneidad del día a día hacen que me haga sentir muy cómoda. Me recuerda a la energía que vivimos en Chile y Latinoamérica. Me he sentido como una hermana aquí.
 
Algo que también me preguntaban mucho era respecto a la seguridad y cómo sería ser mujer viajando sola. Y la verdad debo decir que estando acá me he sentido muy segura. Me he sorprendido de otras formas de entender la vida, de relacionarse y convivir. Si bien hay que respetar algunas reglas tradicionales de vestimenta o ser más cuidadosos en ciertos lugares, la mayor parte del tiempo me siento muy cómoda caminando por las calles, ya sea con amigas o incluso estando sola. El ambiente es muy activo en las noches, niños jugando en las plazas, familias caminando o simplemente sentados en espacios públicos, lo que hace que estar sola se sienta más ameno, más agradable. Por otro lado, me doy cuenta que las violencias e injusticias que vivimos las mujeres se dan en distintas partes del mundo (y de distinta manera) por el simple hecho de ser mujeres, no por el país en el que nos encontremos, porque es una violencia estructural que va más allá de las fronteras. Debo tener cuidado siendo mujer aquí, en Chile o donde sea.
 
Sin duda no soy la misma desde que llegué aquí. Soy una persona más abierta a la incertidumbre, al cambio y a lo nuevo. Soy también más consciente de las diferencias sociales, las injusticias y desafíos que se enfrentan al otro lado del mundo. También valoro mucho más lo simple de compartir la mesa con amigos, familia y un buen té.
 
Creo que a veces uno sobrepiensa demasiado las cosas y esperamos tener todo resuelto para decir que sí. Pero la verdad es que nunca vamos a estar completamente listos, y eso es lo valioso. En el camino uno va aprendiendo a moverse, a entender las dinámicas, las formas de relacionarse y cómo hacer la vida en un lugar nuevo. Invito a dejarse sorprender por lo que pueda pasar. Las personas y experiencias que llegan después son invaluables y estoy segura de que el camino se pone mejor.
 
Animo a todo aquel que quiera salir a explorar, que tenga esa voz que te impulsa a salir pero que no te termina de convencer, a escucharla y lanzarse a lo que venga. Mirar el mundo con otros ojos, enriquecernos de lo que tiene para mostrarnos y no olvidar las luchas por las que nos movemos. Creo que viajar no es solo disfrutar de lo bonito, es también una mirada crítica y movilizadora. Sumado a esto, creo que hoy más que nunca es necesario salir de los discursos de odio, conocer otros destinos, e integrar nuevas voces y miradas más inclusivas.
 
Gracias por leerme y si tienen pensado realizar un intercambio o quieren saber más detalles de mi experiencia, feliz de orientar en lo que pueda.
 
Mando muchos cariños y te aseguro que el mundo está ahí fuera esperándote.
 
Instagram: @amara.brr
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